¿Qué pasó con Xiomara? Entrega 1
- Franco Medina
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Actualizado: hace 7 horas

Por: Franco Medina y Florencia Gómez Casadella
Entrega 1: Reconstrucción del caso
Pasaron dos meses desde la desaparición y la muerte de Xiomara Portillo. En ese tiempo, en el ámbito público y acompañadas por declaraciones de un sector político, se compartieron versiones incompletas, se dieron por ciertas hipótesis que fueron falsas y hubo acusaciones a personas ajenas al caso. También hubo estigmatización y señalamientos que revictimizaron a Xiomara y a su entorno.
La serie de entregas que se publicarán en este medio a medida que avance la investigación intentará responder, a través de información verificada, ciertas preguntas que siguen en curso y tienen hermetismo judicial.
Esta primera parte ordena de manera cronológica: qué se sabe hasta el momento, cómo se desarrollaron las primeras horas de búsqueda y qué preguntas siguen abiertas.
Xiomara Portillo tenía 16 años y vivía en el barrio Virgen del Rosario o también llamado Villa del Rosario. El 20 de noviembre alrededor de las 3 de la mañana salió de su casa y no regresó. La última persona que se comunicó con ella, dos horas y media después, fue su prima de corazón que vivía en la misma casa.
Ante la falta de noticias sobre ella, esa mañana su familia fue a la comisaría seccional Sexta para realizar la denuncia. En los primeros días la información era escasa, lo que se conocía era brindado por la mamá y la hermana que recorrían los lugares donde pudo haber estado Xiomara. En ese contexto, mencionaron que podría haberse trasladado en una moto remis de confianza después de salir de la casa de un chico con el que se había visto esa madrugada.
El 23 de noviembre se hizo pública por primera vez su imagen a través de las redes sociales de la policía, de carteles pegados en distintos puntos de la ciudad y en publicaciones de algunos medios de comunicación. Un día después, la familia realizó una marcha en la sede de la policía de comunicaciones para pedir por la aparición de la menor y para reclamar mayor compromiso y rapidez de las fuerzas en la búsqueda.
Los días pasaban sin mayores novedades sobre la menor, hasta el 26 de ese mismo mes. A las 11.30 de la mañana un hombre que regresaba a su casa en moto, decidió parar en una calle sin circulación y adentrarse varios metros en un descampado para orinar. Sintió un olor nauseabundo entonces avisó a un móvil policial, que al llegar al lugar encontró dentro de una bolsa plastillera grande, un cuerpo con los pies y las manos atadas con alambre.
Ese mismo mediodía, en el barrio El Porvenir, a doce kilómetros del descampado donde todavía se realizaban las diligencias correspondientes, hubo un allanamiento en la casa donde Xiomara habría estado por última vez. Secuestraron alambres, una bolsa plastillera, una pinza y otros elementos relacionados a la causa. Además fueron demorados un menor de 16 años y su padrastro.
Además de la declaración de incompetencia por parte de la jueza de menores, Silvana Jarzynski, el caso se complejizó porque en un primer momento no se pudo identificar la identidad de la víctima por el avanzado estado de descomposición en la que se encontraba el cuerpo. Entonces el juez de instrucción y correccional 4, Marcelo López Picabea, calificó el caso como “NN sobre homicidio”. Pero el primero de diciembre, la justicia informó que a través de pruebas dactiloscópicas se determinó que el cuerpo era de Xiomara Portillo.
A partir de ese momento, además de los allegados a Xiomara, la familia de los principales acusados por la fiscalía también empezaron a pedir justicia por la inocencia del menor y su padrastro, y porque estuvieron demorados más de una semana sin imputación. El 5 de diciembre el juez decidió imputarlos por homicidio doblemente agravado por alevosía y femicidio. Ambos fueron acusados como coautores del asesinato de la adolescente.
El 17 de diciembre el informe forense reveló que Xiomara murió por una herida cortopunzante en la zona cervical del cuello, su cuerpo tenía lesiones producidas en vida y también posteriores a su muerte.
Actualmente la causa se encuentra en la etapa de indagatorias y en peritajes a más de 20 teléfonos celulares, entre otros aspectos clave que permitirían saber lo que ocurrió. La reconstrucción de los primeros días servirá para identificar al menos tres planos del caso: lo que ocurrió, cómo se desarrolló la búsqueda inicial y de qué manera comenzó a actuar el sistema judicial.
En las próximas entregas, esta investigación periodística aborda cómo debe actuar el Estado ante la desaparición de un menor, qué hicieron la policía y la justicia, qué vacíos y contradicciones aparecen en el proceso, quién era Xiomara más allá del expediente y qué se sabe sobre las personas imputadas. En un caso con mucha desinformación, las certezas siguen siendo pocas y la pregunta central continúa abierta: ¿Qué pasó con Xiomara?.

Link a la Entrega 2
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